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Explicación y justificación
La digitalización puede ser una herramienta de liberación, o de control.
Puede facilitar la comunicación, el acceso al conocimiento y la atención médica, o mutar en el mayor aparato de vigilancia de la historia de la humanidad.
La diferencia está en el objetivo, y en la intención que hay detrás.
Esta tesis advierte de un grave error: la ilusión de que puedes renunciar a la libertad para ganar seguridad. En realidad, pierdes ambas.
Lo que empezó con el “virus” …
Con el pretexto del control de las infecciones, se ha introducido en todo el mundo una expansión sin precedentes de los sistemas de control digital:
- Códigos QR para el control del movimiento
- Aplicaciones de seguimiento para localizar contactos
- Los certificados digitales de vacunación como requisito para acceder a los derechos fundamentales
- Identificación sanitaria y almacenamiento centralizado de datos (por ejemplo, expediente electrónico del paciente)
- Puntuación social por plataformas y proveedores de servicios de pago
Estas medidas se anunciaron como “temporales”, pero no se retiraron, sino que se institucionalizaron.
La pandemia no fue el final de esta vigilancia, sino su pistoletazo de salida.
Por qué es peligrosa la vigilancia digital
- Ocurre de forma invisible y automática, sin control democrático.
- Cambia el comportamiento de las personas, por miedo a ser marcadas.
- Puede combinarse con la inteligencia artificial para reconocer, restringir o castigar las voces críticas.
- Hace a las personas transparentes, predecibles y manipulables, ya no libres.
La libertad se basa en la confianza; la vigilancia destruye esta confianza.
La falsa lógica del miedo
En lugar de reforzar la asistencia sanitaria real, la educación y la resiliencia social, la tecnología se vendió como una panacea:
“Si recogemos suficientes datos, podremos controlar cualquier peligro”.
Pero esto es una falacia.
No se combate un virus con sistemas de control, sino con responsabilidad, inmunidad, confianza y un sistema sanitario que funcione.
La vigilancia digital no combate un virus: combate el libre pensamiento, la libre circulación, la libre vida.
Nuestra posición
We2030 dice: No a la vigilancia digital total.
No al código QR como billete de entrada a la sociedad.
No a las identificaciones sanitarias centralizadas, al control del chat, a los perfiles de movimiento y a la biometría obligatoria.
Porque:
La vigilancia digital no borra el virus: borra la libertad.
Y sin libertad, no hay salud, ni democracia, ni dignidad humana.


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