Este post también está disponible en:
Explicación y justificación
Una sociedad sana se nutre de la educación, la transparencia y la capacidad de autocorrección.
Para ello, necesita personas valientes que señalen los agravios, no que vigilen a sus semejantes.
Los delatores son un signo de integridad. Los delatores son un signo del imperio del miedo.
Esta tesis es un alegato claro:
A favor de la revelación valiente - en contra de la denuncia secreta.
¿Qué es un denunciante?
Un denunciante es alguien que:
- da a conocer abusos graves en organizaciones o gobiernos,
- no actúa por interés propio, sino por interés público,
- a menudo asume grandes riesgos personales,
- contribuye a la transparencia y al control, por ejemplo, sacando a la luz la corrupción, el abuso de poder, el uso indebido de datos, las mentiras o la violencia.
Ejemplos como Edward Snowden, Chelsea Manning, Julian Assange o numerosos médicos, científicos y periodistas desde 2020 lo demuestran:
Sin denunciantes, no habría democracia que funcionara.
¿Qué es un informador?
Un delator, en cambio, es alguien que:
- recoge en secreto información sobre otras personas,
- transmite esta información a organismos gubernamentales o institucionales,
- contribuye a vigilar, disciplinar o marginar a los demás,
- suele estar motivada por la recompensa, el chantaje o el miedo.
Los sistemas de espionaje se encuentran en los regímenes totalitarios, desde la Gestapo y la Stasi hasta los modernos modelos tecnocráticos con denuncia digital, controles de chat, informes de estado de vacunación y puntuación social.
Por qué es crucial esta distinción
- Los denunciantes refuerzan la democracia: hacen visibles las injusticias ocultas.
- Los informadores destruyen la confianza, convierten a los vecinos en enemigos.
- Los denunciantes descubren abusos de poder.
- Los informadores sirven para mantener el poder mediante el miedo y el control.
Una sociedad que persigue a los denunciantes y al mismo tiempo promueve el espionaje ha invertido sus valores.
Nuestra posición
Exigencias We2030:
- Protección jurídica y reconocimiento social de los denunciantes
- El fin de todos los sistemas de espionaje -estatal, escolar, digital o médico
- Hacer frente a las campañas de denuncia desde 2020 (por ejemplo, contra personas no vacunadas, críticos de las medidas, médicos con opiniones discrepantes).
Porque sí:
Toda sociedad necesita denunciantes, no informadores.
Los que informan merecen protección. Los que denuncian promueven el miedo.
Y donde hay miedo, la verdad permanece en silencio.


Deja un comentario